Entrampados, Alberto y Cristina están obligados a barnizar de urbanidad su sociedad política

Estimated read time 1 min read

Pero además, será recordada como aquella presidencia bifronte y delirante en la que la jefa del Senado repartía sus mandamientos mediante cartas públicas dirigidas al país con tono de encíclica política, o bien a través de sus discursos pensados para cadena nacional donde ella fijaba agenda y no se privaba de las chicanas y de las ironías contra su superior y de hacer las críticas más descarnadas a los funcionarios de Alberto. Pasaban semanas o meses en los que el dúo no se hablaba ni se atendía el teléfono.

You May Also Like